martes, 16 de julio de 2013

Viaje.

Corro por las laderas del bosque pétreo,
gárgolas surcan los cielos buscando
la presa que esconde su alma eterna,
dejando su temor en el tiempo.

Ajenos sentimientos revolcados
entre la neblina que protege la desnudez
de este hombre que sufraga sus letras
en la eterna melancolía de la noche.

La luna encantada mira ingrávida,
secretos del alma desbordan sangre
entre las palabras y promesas hechas
en cada frase y cada poema susurrado.

Siente la tibieza de mis manos
surcar el horizonte entre el viento y la tierra
dejando llevar mis anhelos en tus labios
y mis sueños desembarcando en tus mares.

José Flores.

7/16/13.
Viaje.

Corro por las laderas del bosque pétreo,
gárgolas surcan los cielos buscando
la presa que esconde su alma eterna,
dejando su temor en el tiempo.

Ajenos sentimientos revolcados
entre la neblina que protege la desnudez
de este hombre que sufraga sus letras
en la eterna melancolía de la noche.

La luna encantada mira ingrávida,
secretos del alma desbordan sangre
entre las palabras y promesas hechas
en cada frase y cada poema susurrado.

Siente la tibieza de mis manos
surcar el horizonte entre el viento y la tierra
dejando llevar mis anhelos en tus labios
y mis sueños desembarcando en tus mares.

José Flores.

7/16/13.