domingo, 29 de marzo de 2015

Desvelo



Despierto nuevamente a las 3:30 a.m.,
tal parece que mi humanidad cansada
despierta a tomar un receso,
del viaje astral donde se encontraba el alma.
Me levanto y tomo un vaso con agua,
pensando en la noche que me abraza
como manto cubriendo mi cuerpo frio.
Pienso mirando las estrellas
que destellan sus recuerdos
al haber muerto desde tiempos ancestrales.
Miro la claridad de la noche, allí donde las sombras
se deslizan ingrávidas desertando
cada una de sus arrogantes formas.
Despierto nuevamente entre las sombras
de esta noche que tu ausencia grita,
allí donde mi cuerpo tirita su abandono
entre estas sábanas que hielan mis carnes.
Mis manos exigen tu calor musa mía,
mi mirada reclaman tus ojos de caoba
y mis oídos suplican tu voz dulce,
en esta hora donde mis carnes
se dan cuenta que no estas…

José Flores.

3/29/15.

domingo, 15 de marzo de 2015

Encuentro.


 Ah, escucha…
como late mi corazón
ah, he caminado
en la profundidad de tu bosque,

donde solamente mi alma
es capaz de llegar,
escucho las aves trinar
al viento a través del bosque

contestando el canto misterioso
dando tributo a tu deidad,
estoy aquí admirando
el centro de tu universo

en este espacio de luz
donde solo mis ojos
pueden encontrarte
implícita en cada rincón.

Ah, respiro tu fragancia
que llena mi intelecto
dando su tributo
al amor que llena tus manos.

El viento como suspiro
recorre a través de las hojas
escucho tus pasos
caminando a mi lado

acompañando mi peregrinar
a través de tus bosques,
la suavidad de tus pies desnudos
acariciando la alfombra de flores.

Miro a mi lado,
solo escucho la cadencia
de tus pasos
llenando mi soledad;

siento el calor
de tu cuerpo que exhala
y mis carnes inhalan
tu presencia



sigo mis pasos
hacia lo más profundo
de este bosque
lleno de tu aroma salvaje.

Mi instinto de lobo estepario
sigue el rastro
que dejas a través del follaje
en cada corteza, en cada flor.

Llego a mi destino,
siento el calor de tu piel,
siento tu respiración,
alimento mis labios

llamándote a través del viento,
grito tu nombre incansablemente
y emerges entre las cascadas
mirándome con tus bellos luceros

A Dios doy gracias.
por haberte encontrado
en esta terrible soledad
abrazándonos profundamente.

Y caminar juntos
al final de los tiempos,
tomados de la mano
y mirando el crepúsculo.


José Flores.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Embrujo.



¿Qué me has hecho mujer?
¿Han sido tus ojos caoba
los que mi locura han provocado?
¿Acaso tu sonrisa?
Sí, es ella la que cimbra mi pasado,
la que regresa en su eco de tiempo;
es tu voz dulce y serena
la que me cautiva en tu mundo.
Son tus labios los que me han
embrujado en este equinoccio
dejando mi virilidad anclada
en estas ansias de poseerte
en las noches de luna azul.
Son tus cabellos de seda
los que cubren mi pecho,
aquellos que me amarran
a tu lecho como esclavo eterno,
Me atan a tus caderas airosas
a esos pechos suicidas
que alimentan  mi locura.
y tus manos frívolas
engarzando mis rizos
entre sus dedos traviesos.
Soy el bohemio dando
su serenata al pie del balcón
soy el poeta errante
escribiendo sus versos
en tu espalda desnuda
soy tu escribano hechizado
por tus besos y embelesos.
Heme tendido en tu pradera
en ese tu sitio donde el aquelarre
se dispersa en tus cantos
y tus danzas desnuda.
Soy tu esclavo mi hermosa
sirena que has embrujado
con tu canto secreto a este mortal.

José Flores.
3/11/15.