Ah, escucha…
como late mi corazón
ah, he caminado
en la profundidad de tu bosque,
donde solamente mi alma
es capaz de llegar,
escucho las aves trinar
al viento a través del bosque
contestando el canto misterioso
dando tributo a tu deidad,
estoy aquí admirando
el centro de tu universo
en este espacio de luz
donde solo mis ojos
pueden encontrarte
implícita en cada rincón.
Ah, respiro tu fragancia
que llena mi intelecto
dando su tributo
al amor que llena tus manos.
El viento como suspiro
recorre a través de las hojas
escucho tus pasos
caminando a mi lado
acompañando mi peregrinar
a través de tus bosques,
la suavidad de tus pies desnudos
acariciando la alfombra de flores.
Miro a mi lado,
solo escucho la cadencia
de tus pasos
llenando mi soledad;
siento el calor
de tu cuerpo que exhala
y mis carnes inhalan
tu presencia
sigo mis pasos
hacia lo más profundo
de este bosque
lleno de tu aroma salvaje.
Mi instinto de lobo estepario
sigue el rastro
que dejas a través del follaje
en cada corteza, en cada flor.
Llego a mi destino,
siento el calor de tu piel,
siento tu respiración,
alimento mis labios
llamándote a través del viento,
grito tu nombre incansablemente
y emerges entre las cascadas
mirándome con tus bellos luceros
A Dios doy gracias.
por haberte encontrado
en esta terrible soledad
abrazándonos profundamente.
Y caminar juntos
al final de los tiempos,
tomados de la mano
y mirando el crepúsculo.
al final de los tiempos,
tomados de la mano
y mirando el crepúsculo.
José Flores.

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