domingo, 8 de febrero de 2015

Amazona.


Alimenta mis letras,
hermosa amazona
que llegas del pasado
revolcando mi memoria.

Llena mis versos
sufragados de  recuerdos,
matizando mi existir
a través del camino.

De esos años que embisten
estas carnes roídas y oxidadas
y mis ojos opacos renacen
en este amanecer septentrional.

Mis manos callosas de tiempo
se rehidratan con tu piel
copo de nieve que sacia
mi sed de un caminar eterno.

Te he buscado entre la distancia
te he perdido en el tiempo,
pero has llegado airosa
entre los cúmulos y cirros.

Miro tu sonrisa,
escucho tu voz calmando
este mar en mi pecho
y descanso mi andar.

Me arropo en tus brazos
bebo de tu néctar secreto
y mi juventud perdida
regresa embistiendo.

Huelo tu aroma a hierba,
a primavera en mi otoño,
siento el vapor de tu piel
que exhala misterio;

mientras mis sueños
naufragan en tus senos,
dejando mi vida
a merced de tus besos.


José Flores.