martes, 27 de enero de 2015

Tiempo.



Miro mis sienes llenas de escarcha,
los años pasan entre la maleza
de esta vida que rejuvenece
entre tus brazos de afrodita.


La luz de tus ojos color de ébano
llegan por las noches de luna
entre el murmullo del bosque
a cobijarse entre mis ensueños.

Mis suspiros escapan entre los cirros
tu mirada serena me mira en el tiempo
y tu sonrisa traviesa aun hace eco
en cada rincón de esta casona.

Utopía del tiempo,
recuerdos atropellados
en la memoria de tu piel
y  tu encaje negro.

Caminando altiva,
desgarbada y ajena,
celebrando libertad
de tu espíritu libre.

Tus letras perdidas
en el tiempo y espacio,
poetisa y musa
que mi juventud robo.

Heme aquí bella mía,
heme depositando mis letras
cubriendo tu piel blanca
mientras tus labios me besan.

El tiempo se ha detenido,
mis carnes erosionadas
se nutren de tu sabia
y tus manos me embalsaman.

Soy el tiempo, soy el bohemio,
soy el gitano que partio
entre las nubes de la distancia
y que retorna a tu regazo.

Heme aquí dueña de mis secretos,
heme aquí dama de mis sueños,
toma mis pertenencia y
haz de este mortal tu esclavo.
He hurgado el universo completo,
mis manos marcadas por la guerra,
tomando sus caricias perdidas
y las depositan en ofrenda.

Heme aquí mi bella flor,
mi hermosa ave peregrina,
heme aquí regresando
de las sombras del tiempo.

Y mi puño nuevamente
dejando sus letras tatuadas
en ese suave lienzo
llamado tu piel.

1/27/15.

A ti mi bella Carmen.