viernes, 25 de marzo de 2016

Amanecer.


Seis de la mañana
mis manos secuestran
la humedad de tu piel
llena de amores.
Mi respira se apura
en aspirar tu fragancia
llenando mis sueños
con tu somnolencia.
Desato mis emociones
mirando tu rostro
ensimismado en ti
en tu paz, en tu amor.
Desprendo mis lágrimas
ahogando la tristeza añeja
con la felicidad
de tu pecho airoso.
Decanto mis besos
en la eternidad
de tu espalda franca
en tu piel erizada.
Y son tus pies helados
deslizándose suavemente
entre mis piernas;
en esa caricia vespertina
donde el tiempo detiene
ese andar irreverente
en el reloj colgado.
Desgasto mi tiempo
mirando tu ensoñación,
acotando mis besos
en ese paredón sublime,
donde mis desvelos
toman su nombre
y mis versos
su inspiración divina.
Es en esos amaneceres,
allí donde mis brazos
te atrapan en tu espacio,
en tu mundo secreto
Allí donde mis labios
te traen despacio
en el calor de un beso,
para amarte de nuevo.

José Flores ©.
3/24/16.

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